El salto generacional: de los indicios a la evidencia

¿En que momento dejamos de ser jóvenes? 

  • No me refiero a la juventud de espíritu:

“Pues yo estoy mejor ahora que cuando tenía 20 años” (Manolo, 52 años)

  • Tampoco me refiero a esa eterna juventud que una vida más cómoda ha propiciado

– ¡Se ha muerto la abuela de Manolo!
– ¿Cuántos años tenía?
– 94
– Pues vaya putada, aún era joven….

No, tampoco me refiero a esta otra juventud, hablo de la insultante juventud, esa que va de los 18 a los 24, o quizá 16 y 26, me refiero a esos jóvenes  cuyas cabezas quizá no estén tan jóvenes como las cabezas de los de 50, pero que tampoco se preocupan, ¡para qué si están guapos y llenos de energía!

¿En que momento lo dejamos atrás? ¿En que momento se da ese salto generacional? Hay muchos indicios pero hoy me voy a centrar en uno: La moda

Cuando formas parte del grupo de jóvenes de insultante juventud vistes a la moda del momento, la que hayas elegido, porque hay diferentes tribus, y vas a muerte con ella, y te queda bien, o al menos eso piensas. Ir a la moda es casi algo natural. Eres insultantemente joven.

Según vas avanzando sigues vistiendo a la moda, la que tu habías elegido, da igual si los un poco más jóvenes ya no utilizan eso, y lo complementas con alguna cosa de las que se llevan ahora. Todavía eres insultantemente joven para los de arriba y un poco mayor para los de abajo.

Sigues avanzando y sigues atenta, aunque ahora miras la moda de los más jóvenes con una sonrisa, pero ya no la incorporas a tu atuendo. Te estas acercando a la puerta de salida de la juventud insultante, aunque no lo quieras ver porque sigues vistiendo a la moda que elegiste a los 18 y miras con simpatía los atuendos de los “jovencitos”.

Moda pantalones bajosUn día te descubres a ti mism@ mirando a los jóvenes vestidos a la moda del momento, ya no los miras con la misma sonrisa, y no solo no vistes como ellos sino que además piensas “¡Es que van como mamarrachos!!!!”  Esa frase!, esa mirada! ese día cruzaste la línea, ese día has dado el salto generacional.

Bienvenido.

No pasa nada… es un salto, vendrán otros… llegará un día en que incluso compres en Cortefiel o en Punto Roma. Pero algo tiene de bueno la juventud de espíritu: te da igual.

Y antes de acabar, aprovecho para decir que los pantalones “cagados” enseñando los calzoncillos quedan fatal y parecen mamarrachos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s